domingo, 20 de septiembre de 2009

Enigmas de la infancia

Por cada minuto que pasa y que me hace consciente de que soy cada vez menos nueva, menos joven, le encuentro salida a algunas preguntas que me hacía cuando tenía entre 3 y 8 años. Eran interrogantes sin solución por la falta de experiencia que me merecía el corto tiempo que llevaba de vivida la vida. Aquí me gustaría compartir algunas de estas dudas:

1) ¿Por qué las noticias tienen titulares?
Se me hacía difícil entender por qué se resumía la información si igual después uno iba a ver las noticias completas.

2) ¿Por qué tengo que comerme la comida, si hay niños que no tienen qué comer?
Me resultaba una forma de disuasión de los padres en que una idea no tenía ninguna relación con la otra. Ellos me daban a entender que si yo no me comía mi comida, otros niños no podrían comer. Así lo entendía yo. Y no entendía por qué un niño no iba a poder comer si yo no me comía lo que me daban. Para mi, la variable x no afectaba a la variable y.

3) ¿Por qué cuando, por lo general, un niño anda pesado se dice de él que tiene sueño?
Al momento de manifestar mis frustraciones siempre se me recriminaba la falta de sueño. Esa era siempre la razón. Luego entendí que quizás esa era la explicación atribuída porque cuando uno tiene sueño por lo general siempre quiere permanecer en un estado parecido al de dormir: se quiere estar en paz. Y cuando a uno lo sacan de ese lugar, es lógico que se enoje. Y más todavía si cuando niño no se ha alcanzado un nivel deseado de socialización, por lo que no se tienen tapujos al momento de manifestar desazón.

4) ¿Qué son los frenos de aire?
Cuando vivía en Colina y tenía que trasladarme a la Gran Ciudad tenía que pasar por el cerro La Pirámide y siempre veía unos camiones que decían "frenos de aire"...esa frase me sucitaba lo más literal....FRENOS DE AIRE...frenos invisibles, por qué al subir o bajar La Pirámide se requería de frenos que no estaban a la vista de todos los mortales ¿dónde estaban esos frenos de aire?

Puede que en 40 años más estos enigmas tengan nuevas respuestas.
Las vivencias harán a estas respuestas brotar y crecer como porotos en algodón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario